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martes, 29 de noviembre de 2016

Zapatos rojos

La noche permaneció
Las estrellas se encendieron 
Una canción floreció
La semilla de un sueño

La luna, el fuego
La luz en el veneno
Tormentas en mis sueños
Fantasmas del silencio 

Cementerio de alusiones
El espíritu de las palabras 
Mi juventud espectral
Tu camino hacia el altar

¿Adónde fueron los recuerdos?
En sílabas
En constelaciones 
Se desvanecieron

Santiago Salvador
2016

jueves, 3 de noviembre de 2016

El estanque

Bajo las aguas profundas del estanque, cercado de árboles temerosos,
pueblan escuelas de peces opacos, azules y rojos, infiltrados en cavernas, infeccionadas de laminariales depravados, en el devenir del tiempo

Engendrando, una imagen lóbrega, que habita tenue, por su manantial
Cuando vea relámpagos en tus ojos, descenderé a la oquedad uniforme
Encenderé un fuego eterno de tormentas, en el núcleo de tú cosmos

Un sagrario, guarecido refleja las fotos de tu vida.
Escondrijo hechizado bajo líquidos, diáfanos, indefinidos
Pulpos apolíneos residen, velando tu voz y tus gestos
En un antro, contemplaré un fuego endiablado, salvaje brisa de mis versos

El fuego trae luz, y una sombra, deambulando tras tus pasos
El estanque retiñe la aurora, mientras sueñas con cuerpos celestes
Nido de aves exhumando las visiones de un mundo, devastado
Aguas glaucas, silenciosas, cubiertas de magia viscosa
El cristal, fósil de la luna, exterioriza sus luces engañosas

Conversaciones en madrugadas con espectros, gélidos, letrados 
Los flujos del hado, el lenguaje de un corazón, manifiesto
Un resplandor, expiando el dolor que guardamos dentro
Seres espectrales, espoleando entre algas, esperando un contacto humano

Troncos viejos, murmurando plegarias, cánticos longevos
El zumbido de un violín espectral, aleja maldiciones y borrascas
Piedras encantadas, susurrando coloquios sumergidos
Espléndido estanque, reflejando las luces de los muertos, el júbilo de ángeles
En una mañana de hastío, arrojarás a la llamas, los designios del destino

Santiago Salvador
2016


miércoles, 19 de octubre de 2016

El bosque perdido

En las galerías de una sima 
En las puertas de una ciudad 
Entre senderos ocultos 
En la oscuridad 
Observas tus sueños 

Volar en la ausencia 
Alma, adversa
Recovecos aislados
Donde el corazón has soterrado
Sobre un millar de ánimas
Inflexión de estrellas
Soledad urbana 


Bajo el firmamento
Vuelas en el ruido del silencio
Sonidos se escuchan en un eco 
Ave, silente trinando
Mirlo, exorcizando espectros 


Santiago Salvador
2016


sábado, 17 de septiembre de 2016

El faro

Cuando cae la noche, libélulas revolotean dentro de tú alma
Tu soledad está lejos del faro, su fulgor íntegro, enmarañado en tu conciencia
Imperceptible, entre el calor del sol y la electricidad de la luna, aislada
El faro te espera al amanecer, expresión etérea fraguando las sendas de tu vida
En las lejanías más vastas, más allá de la verdad desconocida
Más allá de las estrellas desterradas, desorientadas
Más allá de los inmensos páramos, las palabras son recónditos embriones de luz
Más allá del altar máximo de la fobia, caigo en picado al meollo de mis sueños
Más allá de órbitas infinitas, la insondable oquedad se perturba en tristeza
En un lugar donde nadie vive, la luz del faro refleja el estoicismo de tus miradas
Donde las pesadillas de los niños, merman en nubes de colores
Donde el tiempo palpita en el  frío, los designios se agrupan al borde de un precipicio
Donde duerme la venganza, permanecen  fantasmas celosos y macabros
Donde la rebeldía se estaciona en legiones de espíritus, confinados en la noche
Más allá de planicies colmadas de infinitos secretos, erosionan  rocas milenarias
Vapor de estrellas, encausa un astro endemoniado, rutilando distante en la galaxia
Cristal férreo forjado en la vesania de la aflicción y la utopía
En los arcanos de la memoria se escuchan los lamentos del desamor
El resplandor de tus historias desbocando sobre el riachuelo negro del alma
En la vacuidad profunda, inmensurable del silencio nacen las hazañas del fuego
Más allá de todo, está la luz del faro aguantando entre sombras, iracundas
En la médula de la injusticia, la luna brilla en dimensiones relegadas por las aves
En el núcleo de la selva, yacen en cuevas, tinieblas de fe renovada
Más allá de las fuentes inexploradas, bajo los bosques con sus sabios manantiales
Un faro prominente, impasible ante el sufrimiento, todo lo ilustra, lo redime
El faro es la vida misma destellando su llama inequívoca
El faro en su cúspide, manifiesta el resplandor, las sombras de un naufragio

Santiago Salvador
2016












sábado, 10 de septiembre de 2016

Estrella suprema

La mutación del corazón oscila entre edificios y momentos incisivos
Un espectro sonriente, redituando artificios mágicos
Leyendo las lineas del averno; escribo mi verdad en la páginas del cielo
Cuando era un niño, vi un demonio, mi espíritu se colmó de fuego
Desde entonces, mi corazón permaneció eterno en la profundidad del universo
La rebelión de la luna iluminó mi mente, una noche de martirio enajenado
De las madrigueras de mí inocencia surgió una nueva frecuencia
Empecé a rondar por calles vacías, siempre insurgente con mi soledad consorte
Con la fuerza de los astros, llegaron las enseñanzas de la muerte
Mas allá de la superficie del destino, Tánatos fue mi maestro irreverente
Las respuestas de la vida brillaron en la lejanía
La honestidad fue mi única salida, la luz de una estrella que vi cuando amanecía
Las conversaciones de los árboles hablando en la neblina
Flores negras crecieron en el edén de mi sosiego
La música de serafines desafiantes, reconoció el instante, el tiempo perdido
Destruí los esquemas, las cadenas se fundieron en sueños clandestinos
Una tarde entraste en el castillo donde mi sombra solitaria, habitaba
Entonces, marginadas fueron las palabras que salieron de mi alma
La vida es una petición otorgada en el silencio de ángeles caídos
El viento no cesa de soplar tu nombre en el fluctuar de mis abismos

Santiago Salvador
2016












viernes, 26 de agosto de 2016

La madrugada es un espejo

El dolor se diluye entre mis sueños, formando un espejo
El nexo entre tu vida y la mía se disuelve en el resplandor del alba
Cristal lóbrego y frío, espacio donde  tu duermes, y yo te veo
El reflejo de tu alegría el ejemplo de mi melancolía
Mi corazón canta una canción para las aves escondidas
Inmensas perspectivas de promesas quemándose en las fauces de un nuevo día
Los pasos que tú das, el horizonte que tú miras
Constelaciones rutilantes me guían a través de la bruma por calles vacías
En la vida de las plantas, y el cambiar de los semáforos
Todavía veo las luces que tu viste mientras sonreías triste
Me desvanezco en delirios de noches llenas de radiantes espejismos
Te veo en medio de libros, jugando con niños
Te veo dinamitando las llanuras del destino
Te veo rezando frente a una ventana, buscando un eslabón perdido
Te veo caminando sobre piedras, la soledad es tu abrigo
En la ausencia del sueño crecen flores que susurran el decreto del olvido
La naturaleza de tu desidia concibe espíritus de añoranza
El dolor es un espejo donde puedo verte
Pozo sin fin de un sueño donde caen lágrimas en mi desvelo
Una pasión que se extravió en la oscuridad
Caída libre de un amor eterno
Esto que escribo, es lo que siento

Santiago Salvador
2016


jueves, 11 de agosto de 2016

Órbita

Barcos piratas hundidos en arrecifes perversos
Rocas gigantes empapadas de tus palabras
Puedo hablar contigo mientras duermes
Perlas y diamantes sumergidos en la luna
Lee mis versos, invéntame en tus sueños
Órbita incandescente cobija la noche en tu cielo
Un diablo amigo me contó del mundo un deseo
Escalas montañas, te desvaneces en un mar de estrellas
Las aves del bosque cantan tus aventuras
Abismos de luces  fluctuando en tu corazón
El desierto es mi silencio esperando tu aparición
Cierro mis ojos de hielo,veo tu efigie
Princesa extraviada en las piedras, en nubes circundantes
Águila fantasma te acompaña en la oscuridad de tus viajes
Rastros de mis heridas, que jamás encontrarás
El hierro, las piedras de mi existencia, puertas que se abren disonantes en la niebla
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Santiago Salvador
2016